domingo, 13 de septiembre de 2015

La vida en pareja vista desde la soltería.

Desde nuestro estado la vida en pareja puede tomar dos aspectos: el de un campo de concentración con cercas minadas o el de un jardín edénico. 
Algunos de nosotros somos reticentes a relacionarnos con alguien por todo lo malo que llegamos a ver en la mayoría de las parejas, tenemos a la vista una cantidad considerable de relaciones fallidas en las que -por una razón que no siempre comprendemos- sus integrantes se fuerzan a mantener como una corona de espinas. Si bien una relación no tiene que ser pura felicidad (¿en verdad no es posible?) Creo que la  balanza, si no equilibrada, tampoco tiene por qué estar inclinada hacia la resignación.

No queremos pareja -o casarnos-, porque eso que vemos esta muy alejado de lo que un soltero o una soltera que se respeta desea en su vida. Mejor así nos quedamos.

Pero si en nosotros aun queda algún deseo inconfeso de encontrar a "alguien" con quien convivir de forma más personal e íntima, creo que aspiramos a algo mejor, por lo menos distinto de las aberraciones que vemos. Y eso compone la otra visión que nos formamos de lo que podría ser una buena relación de pareja o un buen matrimonio.


No quieres acabar diluido por tu pareja, mucho menos coartado. Esperas poder compartirte y conocer una parte del mundo a través de tu pareja. Celar, es convertir la relación en una prisión para dos.

Esa imagen de las relaciones ordinarias, tradicionales, es la de prisiones a las que uno se somete voluntariamente, pensando que "el amor" hará tolerable la sujeción y la represión de nuestras aspiraciones como seres individuales. Ya en la vida en pareja los planes de cada uno desaparecen, los ímpetus por aprender algo nuevo se posponen y la libertad se pierde. Así mal funcionan la mayoría de las relaciones hasta que explotan acabando en infidelidades en el mejor de los casos y en la muerte en casos lamentables.

Al menos yo, prefiero la soltería solitaria a la compañía tormentosa. Así me parecen la mayoría de las relaciones de pareja, aunque la esperanza esta en aquellas con relaciones verdaderamente armónicas y sanas en las que crecen juntos antes que acabar por anularse.

Desde nuestro estado podemos aprender; es triste ver como muchas parejas viven en la frustración y el arrepentimiento. Aunque, he de decirlo, no lo confiesan ya que al hacerlo negarían a sus hijos y para muchos estos son lo único rescatable de su precipitada decisión.




miércoles, 2 de septiembre de 2015

Deseo sexual en l@s solter@s


¿Cómo lidias con las necesidades? Porque hay sensaciones que florecen desde dentro que podría decirse que son propias de tu humanidad como la risa, la actividad física, el esparcimiento, la independencia; y me refiero, en este caso, a una necesidad de contacto que de pronto sobreviene y se instala punzante, impersuasible.

Los de vida asceta dirán que no necesitas del sexo para vivir. Tampoco necesitas la risa, del aroma del mar, ni del esparcimiento; y entonces te reducen a un simple organismo biológico que sólo requiere alimento, agua y un poco de sol.

Qué complicado resulta a veces satisfacer nuestra sexualidad cuando somos solter@s. Está la masturbación pero no es lo mismo, no es igual. Y es que yo hablo del contacto, de la buena cogida, de esa sexualidad que implica mucho más que la interacción de nuestros aparatos reproductores. Me refiero al arte de la cogida que sólo se obtiene con la práctica, que no es sólo meter y sacar. Porque  meter y sacar es casi equiparable a la chaqueta* (y a veces una chaqueta puede ser mejor).

Ojala entre solter@s pudiera haber más entendimiento, una especie de complicidad  para no verse privados de algunas necesidades. ¿Por qué es tan difícil tener sexo? Ojala fuera tan fácil como salir a tomar un café, como cuando invitas a una amiga -o un amigo- a comer, al teatro, al cine. ¿Por qué nos inhibe aún el sexo?

En muchas culturas, y la mexicana no es la excepción, el sexo esta intrínsecamente ligado a la culpa; siempre vigilado férreamente por la moral en turno y cuando sales de los parámetros permitidos hallarás jueces en todos lados. El sexo, desafortunadamente,  no ha quedado desligado del concepto de la suciedad mental. Por eso la relación sexual no entra dentro de las convivencias habituales entre amig@s, es más, aún entre parejas suele ser un tema complicado y motivo de desavenencias e insatisfacciones. ¿Qué será más terrible, la frustración sexual en la soltería o en el matrimonio?

A veces veo a mujeres solteras que expresan de una u otra forma su necesidad y deseo de disfrutar de la sexualidad. Sin embargo, estas en completa libertad de invitarlas al cine, a disfrutar de un café, pero jamás les propones un encuentro erótico, no a todas, digamos que no es algo habitual. Pero este ideal de relajación sexual es utópico, la idealización de un soltero calenturiento que ha pasado ya bastantes días sin disfrutar de la feminidad de una mujer y que en su ansiedad desearía que no fuera tan complicado pasar un buen momento en compañía de alguien de confianza.

En mi mente anhelante desearía contar con la complicidad de una soltera -aunque podría ser una casada, sólo que las esposas suelen tener un horario muy complicado-, en una forma de mantener satisfechas los deseos y necesidades mutuas.


¿Y por qué no conseguirse una pareja y ahorrarse esa palabrería desesperada?

Sería lo ideal, pero tampoco vas a fingir estar enamorado para tener sexo. Y en cuanto a una pareja estable, de sentimientos románticos y nobles compartidos, pues habría que encontrarla y eso, por lo regular, toma su tiempo y su proceso. Y en ese proceso, surgen estas necesidades. Y quien sabe, quizá en ese intercambio sexual surja algo, de la misma forma en que surge de los paseos por el parque, las charlas con el café, las convivencias.

Cada quien, en su desesperación -¿o seré el único que llega experimentarla?- hallará las formas de saciarla, porque en ningún momento he pensado convertirme en un asceta. Solo pienso que podría ser menos complicado y, a veces, menos riesgoso.

Parece un llamado a la promiscuidad, a un desenfreno sexual. Pero no es ese el extremo al que quisiera llegar, porque además es cierto que cuando tienes relaciones tu anhelo disminuye por un tiempo. Y en suma, sólo es una reflexión sobre la forma en que quizá podríamos cubrir unas necesidades y no la forma como podríamos llegar a una vida frívola y promiscua, al final, supongo que aspiramos a algo más elevado, no sólo física sino también emocionalmente.  


*El término Chaqueta se utiliza en México para llamar coloquialmente a la masturbación. Así, uno puede decir me estoy hacienda una chaqueta, o deja de chaqueteartela.


Fotos tomadas de los siguientes enlaces


miércoles, 26 de agosto de 2015

Hombre de familia

¿Alguna vez han pensado cómo sería su vida si estuvieran casados y con hijos?

Esto es un juego de imaginación, navegar en algo inexistente, en un tentativo universo paralelo en el que hay un yo, un tú, viviendo en otras circunstancias. Imagina que en éste momento que estás leyendo este texto, de pronto, un niño llega veloz gritándote “mamá, mamá, mamá!!”, o “papá, papá, papá!!”, y te levantas a atenderlo, porque quiere que veas algo, porque tiene hambre, porque quiere tu atención simplemente. Y tu esposo o esposa, hablándote de su día entre llamadas de atención a l@s niñ@s que arman un barullo en la sala; y los gastos, y los problemas tuyos sumados a los de cada uno de tus hij@s. Todo cambia, todo sería diferente. Y los cambios, cualquier cambio que pretendas hacer en tú vida tendrá repercusiones no sólo en ti. Tenías sueños, planes, aspiraciones que ahora van quedando pospuestas porque… primero son l@s hij@s, la familia. Adiós al sexo casual, adiós a la libertad de tener un@ o dos amantes, adiós a los lujos, al ocio (que ya sería un lujo), y quizá adiós al sexo regular (aunque en la práctica parece que en promedio los casados siguen teniendo más sexo que l@s solter@s).


Para Jack Campbell (Nicolas Cage), un broker millonario que vive  rodeado de lujos y bellas mujeres, no sólo es un vistazo producto de la imaginación; gracias a la intervención de una especie de ángel, puede experimentar en carne propia esa vida paralela en la que tiene una familia con dos hijos. Un día despierta en una casa de los suburbios, con una esposa y dos niños.

En pleno shock, el “ángel” se le aparece y le explica que es un vistazo: tendrá que vivir esa vida por un periodo indefinido.

Esta película me gusta porque nos muestra los dos mundos y lo opuesto que pueden llegar a ser: por un lado están las crisis, las dudas, los cuestionamientos que implica la rutinaria vida en familia, contrario a la desahogada y despreocupada vida de l@s solter@s en la que vives sólo para ti. Pero también me gusta porque deja abierta otra posibilidad y nos da un vistazo, aunque breve, a la posibilidad de una vida en pareja –sin hijos- y en la que cada uno se ha desarrollado de forma individual.

Yo tengo mis reticencias sobre la vida familiar, no es algo que apetezca, pero es una postura personal. Habrá quienes lo estén buscando y se visualicen en un futuro así. Personalmente, mi visión, el vistazo al que sí he recurrido es a la vida en pareja, sin hijos. Jamás me he visualizado con niñ@s. Tengo un problema con la responsabilidad a perpetuidad, diaria y en todo momento. Me gusta estar en paz, sin sobresaltos, tener esos momentos en los que hago lo que me gusta (por ejemplo, escribir).

Creo que lo importante es no vivir la vida que nuestro entorno nos dicta. No te casas y tienes familia porque así hace la mayoría, por pura inercia, y luego acabas frustrado y abandonando a tus hijos; como tampoco decides estar solter@ porque es la moda. Las modas son manipulaciones sutiles que te dan un sentido de pertenencia y que hoy o mañana las pueden cambiar y siempre estarás frustrado por tener que estarlas persiguiendo sin verdadera satisfacción.


Ojalá todos tuviéramos la oportunidad de echar vistazos a las muchas opciones que tenemos de vida y entonces escoger la que más nos gusta. Aunque no podemos hacerlo de la forma que lo hace Jack, creo que podemos tener una idea en base a la experiencia ganada al paso de los años, por eso la importancia de esta etapa de nuestra vida. Estamos solter@s, sabemos lo que es, lo que implica. 

La recomiendo, además sale la guapísima Tea Leoni.

domingo, 23 de agosto de 2015

Sueños de amor

Yo no sé cómo tomar lo que a veces me sucede cuando conozco a una nueva mujer. Porque a pesar de que he hecho una apología de la soltería, de que me siento bien viviéndola, no por lo anterior dejo de ser víctima de fantasías de amor. Suena cursi, lo reconozco, pero es una realidad. ¿Les ha pasado que conocen a una nueva persona que al primer contacto les resulta agradables y entonces se viajan en un sueño y haces una aproximación imaginaria de pequeños episodios de lo que podría ser tu vida con esa persona?

Me ha pasado.

Una vez llegó una nueva inquilina al edificio donde habito. Ella muy guapa, de una energía explosiva, siempre sonriente. Sucedió que le asignaron el cajón de estacionamiento detrás del mío, así que algunos días forzosamente teníamos que contactarnos y vernos para mover los autos. En mi imaginación salimos a tomar el café, charlamos, nos enamoramos, fuimos novios y acabamos viviendo juntos. Que jodido! Es bastante estúpido, pero me sucedió, y lo más gracioso es que me gustaba alimentar esas fantasías. Al final, en la realidad, salimos algunas veces sin llegar más allá pues resultó que tenía novio. Además el hecho de que alguien te llegue a gustar o a atraer no implica necesariamente que vas a compaginar con ella, aunque para conocer a alguien tampoco son suficientes unas cuantas salidas.

El camino de la fantasía a la realidad es incierto, pero no imposible. Sin embargo, es muy ambicioso creer que todas las personas que cruzan por tu camino y que te atraen sienten la misma atracción hacia ti. Más cuando sucede que esas personas puedan estar en algún tipo compromiso. En mi optimismo no existen los imposibles, sin embargo, si hay algo que pocas veces funciona es el forzar a que las cosas sucedan. Aun cuando no he logrado evitar esas fantasías –y supongo que ni quiero hacerlo- he procurado no viajarme tanto. No sé si es por la ordinaria reticencia que vas teniendo con la edad a todo lo romántico, o el miedo a la desilusión; o quizá una mezcla de ambas.


No creo que sea malo. Eso significa que aun tenemos lugar para la fantasía, para las ilusiones, para los sueños, y eso implica la existencia de una esperanza que aún poseemos; la amargura, el abandono y el pesimismo no han hecho mella en nosotros. El día en que dejemos de soñar, debemos preocuparnos.

Pero, ¿eso es una especie de traición o de contradicción a todo lo que he dicho sobre la soltería? La soltería no puede ser una moda ni una religión, aunque así quieran hacerlo ver por conveniencia mercantil muchos medios y empresas. Siendo la soltería un estado finito –que del futuro nada sabemos-, la disfrutamos, quizá con la esperanza de poder aspirar a un estado distinto, o hasta a mejorarlo. Es como desear ir a París y soñar con ello mientras estas recostado en la playa. No significa que no disfrutes del sol y la arena, pero siempre queda la esperanza de algo nuevo.


Supongo que seguiré fantaseando con cada mujer que pase de forma significativa en mi vida. Con algunas de ellas concretaré alguna cita, nos conoceremos, pero siempre la fantasía irá un paso adelante. No con todas llegas a algo, pero siempre queda abierta la posibilidad y eso es lo importante en esto como en todo: estar abiertos, no perder la capacidad de seguir viviendo, de soñar, de desear. No sé si ellas han hecho lo mismo conmigo, pero sería interesante saberlo y en qué forma, si en algo coincidimos, saber cómo me ven, cómo me visualizaron como su pareja… sería interesante.

viernes, 21 de agosto de 2015

El porqué de no querer hij@s.

No sólo llega a ser decisión de los solteros, también de muchas parejas que determinan posponerlo o, simplemente, no traer hij@s al mundo. En la red podemos encontrar artículos de opinión sobre las razones de “por qué no tener hijos”, así esta entrada abona al tema en una forma de validar muchas de esas razones que no son dadas al azar, sino que, por lo menos a mí, me han hecho ver que somos muchos quienes las compartimos. Se podría legar a pensar en que es ya un tema trillado, pero no, más cuando el no tener hij@s sigue siendo visto en muchos lugares como una afrenta social. Aún te miran como un “raro” cuando expones tu decisión; estando solter@ puede ser más tolerable, pero para quienes viven en pareja sin hij@s el extrañamiento es mayor. Así, estas son mis razones por las que considero que traer niñ@s al mundo no debe ser visoto como una simple cuestión de tradición, sino una responsabilidad que pocos, muy pocos asumen.

Comencemos por la cuestión de La responsabilidad. Un hijo implica una responsabilidad que va más, mucho más allá de la simple manutención; no son mascotas, y hasta a una mascota se requiere darle atención, amor y educación. Y aquí habría que separar la instrucción que se brinda en los colegios con la educación que debe darse en casa, algo que muchos padres no hacen ni logran diferenciar.

Les hablaré de un caso típico, muy común.  Unos amigos deciden ser padres, se embarazan y traen a una niña al mundo. Por cuestiones de inmadurez –aun cuando ellos tenían más de 30 años- discuten y se divorcian. La niña acaba viviendo de tiempo completo con la abuela materna, pocas veces convive con sus padres, ahora por separado en un tiempo repartido los fines de semana. Esta historia es muy común. Decidieron tener una niña para que la abuela la  cuidara. Ellos, inmaduros, no pueden salir de sus egoísmos y pelean por cada detalle estúpido. Eso es irresponsabilidad y no hay justificación para ella. Los niños no son mascotas que puedes dar en adopción cuando te estorban, aun cuando los “adoptantes” sean los abuelos.



Lo anterior no significa que por mantener la unidad familiar deban los hijos vivir las constantes peleas de sus padres, lo cual plantea un verdadero dilema lo que abona aún más a la difícil decisión de traer niños al mundo o no. Nadie sabe lo que sucederá en el futuro, pero tener un hijo no es como decidir sacar una casa en pagos; la casa puedes devolverla, esconderte –como muchos hombres hacen- y no pagar más, dejarla abandonada y ya. Un hijo, no. No debe ser una decisión tomada a la ligera, en ello va la vida de un ser humano.

El mundo apesta. Es algo que llegué a pensar que sólo yo consideraba. La visión pesimista que tengo del planeta, más concretamente de mi país, México, es una razón para no considerar correcto traer a un ser al mundo. La sociedad ha evolucionado, eso es innegable, pero hay cosas en las que ha retrocedido. Hablaré de México, de su situación y el contexto en el que estamos. México es un país gobernado por una mafia política que en los últimos años se confunde con la mafia del narcotráfico. Policías, gobernadores, senadores, jueces, militares y criminales están  mezclados de una forma cínica. México no es Afghanistan, ni Palestina, ni Serbia. Es un país sin un conflicto abierto y que se reduce a estallidos sociales que han tomado cierta envergadura. Así, en mi país se puede llevar una vida “normal”, puedes trabajar, estudiar, superarte, crecer,… y mientras el crimen no toque tu vida todo esta bien, de lo contrario, te verás inmerso en esa horda corrupta que inunda el gobierno en todos los sectores, desde el policía hasta el juez y el mismo presidente. Claro, México no es el mundo, pero es mi mundo, el mundo en el que me desarrollo y vivo. Pensar que mi hijo vivirá en Bélgica, en Canadá, o en otro mejor lugar, es una utopía, además sería un hijo lejos de mí, en algo muy similar a dejarlo abandonado con sus abuelos. Es mi visión pesimista del país, y siento que no  es el mejor lugar para que un hijo o una hija mía transcurran su vida.


La libertad. Para muchos esta es la parte en donde recurren a llamarnos “egoistas”, porque pensamos en nosotros más que en ese hipotético hijo o hija, pero eso ya lo traté en la entrada “El egoísmo de l@s solter@s”.

Algun@s solter@s, y también algunas parejas, hemos decidido dedicar nuestra vida a nosotros mismos; decidimos disfrutar de esa libertad que nos permite el no tener quién dependa de nosotros. Si eres un irresponsable tener hij@s o no tenerlos te vendrá igual, pero eso es una canallada.

Me gusta mi vida, me gusta estar centrado en mí, en mis gustos, en mis actividades, en mis placeres. Tener hij@s te consume la vida, porque así lo requiere. Hay quienes lo disfrutan, quienes viven feliz con eso y es magnífico, esos son los buenos padres, los que disfrutan a sus hij@s y están con ellos. Pero, en un acto de honestidad que todos deberíamos tener, la paternidad no es algo que me motive, al menos no en este momento.



Existe una gran cantidad de mujeres que viven como madres solteras, por consiguiente existe esa misma cantidad de hombres que no están con sus hij@s, y en lo que a mí respecta, en los casos que he conocido, muchos de ellos no tienen la mínima intención de ocuparse de ellos. Huyen, evaden su responsabilidad. Socialmente eso no se ve mal, pues es casi una regla hallar hombres irresponsables. A eso agreguemos la falta de educación de much@s niñ@s, -en México tenemos el primer lugar en Bullyng, lo que da una idea de lo fallida que esta la educación de l@s hij@s-. 

Desde mi estado actual, desde mi soltería, sin hij@s, sin haber dejado a una mujer en la soledad de educar a un@, veo que existe mucha irresponsabilidad en la decisión de ser padres, cuando es una decisión, porque aún en éste siglo, con tantos anticon


ceptivos, hay quienes son tan estúpidos como para embarazarse en la primera cogida. Yo tengo 36 años, viví con una mujer durante dos años y he cogido muchas veces; no tengo hij@s, así que no existe el embarazo por accidente, existe el embarazo por falta de educación y por estupidez.

sábado, 15 de agosto de 2015

Sexo entre amigos

Es casi una fantasía de película porno el desear tener sexo con tu amig@. No sé si en las mujeres sea tan recurrente como en nosotros los hombres, pero lo tomaremos como que sí. Lo mejor de todo es que esto puede suceder y sucede.

He tenido relaciones con amigas y ha sido una experiencia maravillosa. Es mucho mejor que hacerlo con una desconocida, y esto creo que es así porque conoces a la persona, hay un lazo amistoso que le da un toque especial. El sexo con pura pasión y erotismo es bueno, pero cuando existe un vínculo amistoso o existe amor, es aún mejor.



Además, existe la confianza y se conocen. Puedes llegar a un muy buen entendimiento en el tema, puedes experimentar, puedes hablar y, lo mejor, te pueden orientar en tus fallos y virtudes.

Quiero a mis amigas, y el sexo al contrario de volver ríspida la amistad, la ha mejorado, y si no, ha quedado intacta.

Otra de las cosas maravillosas de esto es que aumenta la confianza en temas íntimos, al final más desnudos no pudieron estar y las charlas sobre cuestiones sexuales e íntimas se vuelven más precisas.

Que si puede haber confusiones, claro, es un riesgo que corres si tu amig@ muy en su interior esta enamorad@ de ti, o si tú lo estas. Habría que saber si la atracción que sientes es sólo física o emotiva. En el mejor de los casos, pudieran acabar en una excelente relación de pareja (siempre he creído que una buena amistad puede ser la antesala de una excelente relación). En el peor de los casos te enamoras cuando para tu amig@ no eres más que eso, una amistad.

Quizá la mejor forma de saberlo es principalmente la honestidad con uno mismo. Si la otra persona te gusta, te atrae, te “mueve el tapete”, mejor ni te metas en ese embrollo y busca enamorarla. Pero si estas consciente de que ustedes son buenos amigos pero jamás funcionarían como pareja, pues ahí hay una posibilidad, siempre con la suficiente madurez de aceptarlo como tal.

Por ejemplo, una cosa importante es el respeto. Nadie quiere que lo estén jode y jode para ir a coger, quizá no porque no lo desees, sino porque a veces hay que coordinar los tiempos. Estar jodiendo sólo hará que la otra persona te mande a la fregada. Otra cosa para arruinarlo… los celos, los pinches celos tan estúpidos que contaminan todo. En lo personal, puedo hablar sin problema de los pretendientes de mis amigas aún después de haber tenido relaciones. Así que a la chingada con los celos.



Quizá la pregunta que ronda en sus mentes es ¿Cómo logras acostarte con una amiga o un amigo? Pues creo que es la honestidad y el respeto. Bien puedes ser directo y, como se dice, cantársela. Pero si te dice NO, es NO. Ya no vuelvas a joder nunca.

Las cosas se van dando con la confianza al ir tocando temas cada vez más íntimos, al ir tanteando qué tanto pueden confiar en ti. Porque nadie quiere salir lastimado, ni que exista confusión y días después estés fregando con que te has enamorado y ya valió madre todo. Tocar el tema en broma también puede resultar, pero siempre entendiendo que No, es No. Y mucha paciencia, nada de presiones, nada de acoso, nada de estar fastidiando.

Si has tenido o llegas a tener la suerte de tener una relación de amistad de éste tipo, sabrás que es maravillosa. Hacer el amor es sabroso, y así como puedes disfrutar de un café con tu amigo o amiga, puedes hacer el amor –o tener sexo-. Es rico, es muy bueno cuando se hace con madurez.

Llegado a este punto pienso en mis amigas. Las quiero y jamás traspasaría los límites que pongan. Esos momentos han sido maravillosos, lástima que no sean tan seguidos. Las quiero y las valoro, y desde aquí deseo que en su camino encuentren todo lo que desean.


Si tienen la suerte, no la caguen.

Solter@ amante.

Estando solter@ es muy probable que en algún momento acabes enrolado en una relación o en una aventura con una persona casada, y creo que l@s cadas@s suelen buscar más l@s amantes solteros, pues supongo que lo que más desean es huir de la monotonía del matrimonio.

Lo anterior lo digo porque yo he jugado el papel del amante; así es, he sido “El sancho”, “El segundo frente”, “El otro” o como se le llame. Y llegados a este punto le daré un consejo a los cornudos y cornudas: si saben que su pareja les es infiel y logran saber quién es su amante, en lugar de ir a madrearlo reúnanse con él o ella y hablen, escuchen lo que tienen que decir de su fallida relación, porque si algo sabe un amante es de qué cojea la relación que esta allanando.

Así es. L@s infieles no sólo buscan sexo –ojalá fuera tan simple como eso-, principalmente buscan quien los apoye moralmente, quien los arranque, aunque sea por unas horas, de su miserable y frustrante vida; quieren sentirse vivos, querid@s, desead@s, y l@s amantes nos convertimos en una especie terapeutas que escuchamos, casi en cada cita, de los absurdos problemas que llevan al fracaso a las parejas.


No puedo hablar de los hombres infieles tanto como de las mujeres, aunque estimo que existirán muchas similitudes, pero una mujer que ha sido “La otra” podría decirnos sí lo que expondré de las mujeres infieles es muy parecido a lo que un hombre infiel suele contar.

¡Pongan atención, cornudos!

Me sorprende la cantidad de mujeres con pareja que viven insatisfechas sexualmente, y mi sorpresa es por dos razones. Los hombres si de algo se jactan –porque no es mi caso- es de ser diestros en el arte de la cogida; presumen de ser galanes y cogelones, pero sólo eso, presumen y presumen y presumen, porque cuando tienen a una mujer con ellos… fallan. Así que esa presunción es pura faramalla! En lo personal esas pláticas de machos me aburren. La otra cuestión es que se cree que las mujeres, contrario a los machos cogelones, no tienen apetito sexual. Falso!! Las mujeres quieren sexo y sus parejas no son capaces de satisfacerlas.

Las mujeres con las que he estado se quejan de lo anterior. He visto su frustración, su incomprensión y su depresión, porque al no sentirse deseadas y que su pareja no quiera cogérselas (Vaya ironía!!) a muchas les desanima la vida.

En realidad aman a su pareja. Los que confundan amor con sexo dirán que no se puede amar a alguien si se le es infiel… falso! Muchos infieles, sea mujer u hombre, muy en el fondo no desean abandonar a su pareja y la infidelidad suele ser una forma de aviso, de sacudida para llamar la atención, un “hazme caso, aquí estoy”. La infidelidad es la antesala del fracaso en la pareja, es el último recurso y muchas mujeres dudan mucho antes de ser infieles.

Otra cosa es el desinterés. El tener un compromiso con alguien no implica que será eterno, ni que deba permanecer a costa de la felicidad; quienes así lo creen consideran que al haber hecho un compromiso pueden relajarse, al cabo ya firmaron un contrato perpetuo. Conmigo se han quejado de la relajación de su relación, de que ya no “hacen nada”, de la apatía de su pareja, de su vencimiento ante la vida. Es uno de los males de toda pareja y muchos caen vencidos. Sin embargo, cuando uno de ellos aún tiene deseos de vivir, buscará hacerlo… entonces aparece el o la amante que les devuelve la vida.

La infidelidad es un síntoma de una mala relación en pareja. Muchas veces se debe a tonterías como los celos, la falta de libertad –no confundan con libertinaje-, la falta de individualidad y de apoyo en los intereses de cada uno como seres humanos; el estancamiento, la inseguridad personal y la falta de comunicación. Por eso no es bueno casarse a lo buey, ni a corta edad. 

L@s solter@s por otra parte debemos ser conscientes de algo, en la mayoría de los casos el o la infiel no abandonara a su pareja. Quien quiere abandonar a su pareja lo hace y no anda con pretextos, que no se hagan pendejos y no quieran marearlos con el trillado “ya me voy a divorciar”. No lo harán: o dejan a su pareja o no lo hacen, no existe un punto medio.


Así las cosas, el o la amate de su pareja puede ayudarles más de lo que creen. L@s amantes no tenemos la culpa de sus torpezas, no vengan a madrearnos que eso en nada ayuda a su relación; mejor hablen con nosotr@s y les diremos en qué están fallando para que lo corrijan.

Uno aprende mucho de esos encuentros, y somos testigos de que muchas parejas están en crisis, de que vivir en pareja no es lo que aparentan. Sabemos que muchos fingen ante la mirada de las amistades y de la familia. Tu sabes que te has acostado con la esposa o la novia, y que esa aparente buena relación es falsa, sabes de qué adolecen y sabes que es una tontería. Si tan sólo pudieras decirles.

Me viene a la mente una frase de una canción de los Huracanes del Norte: "Yo soy quien besa a tu esposa mientras te encuentras dormido"

Les recomiendo leer Amantes VS Esposas, de Ana Flor Raucci.  


Imágenes tomadas de los siguientes enlaces.